Delatores, chivatos y policía lingüística


La última de Arturín y Vocento tiene como protagonistas a l@s catalanes/as, pero "tanto monta..."

Si no fuera porque el mensaje machacón acaba calando en la gente (también entre nuestra gente), lo mejor sería pasar la fregona para limpiar la vomitona. Pero no. El truco funciona. Así personajes como Arturito y partidos como el PP tiran de mentira, insulto, descalificación y desprecio . Después vendrán otr@s, como Celáa y el PSE-EE aquí, diciendo casi lo mismo pero con vaselina...

Y nosotr@s (euskaldunes) mirando para otro lado, como si los medios de desinformación no tuvieran ninguna influencia.
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Delatores, chivatos y policía lingüística.

En una España que, además de afortunadamente democrática, es desafortunadamente gilipollas (Por Arturo Pérez Reverte)


Por encima de tanto marear la perdiz, tanto cuento y tanta murga, la única realidad real es la siguiente: mi amigo José Manuel es madrileño, técnico de sonido, tiene veintisiete años y una novia en Cataluña. La novia se vendría a vivir con él a Madrid, de no mediar un problema: ella trabaja en Barcelona. Así que llevan un año intentando que el chico encuentre algo allá arriba, porque, como él dice, tampoco es cosa de chulear a la churri. El problema es que José Manuel no parla una palabra de catalán, y su trabajo tampoco le deja tiempo para ampliar horizontes lingüísticos. No pucha del catalán más que bona nit y bona tarda; y eso, con acento de Leganés. Con tales antecedentes, supongo que nunca adivinarían ustedes lo que ocurre cada vez que busca trabajo en Barcelona. ¿Verdad que no? Me juego el sillón de la letra T a que no se les hubiera ocurrido jamás: no le dan trabajo porque no sabe catalán. Qué me dice, caballero, se admirará alguno –el presidente del Gobierno, por ejemplo–. No me puedo de creer ese déficit de buen rollito. Etcétera.

Y bueno. Mientras tecleo esta página no sé cómo terminará el intento ultranacionalista de situar el catalán como única lengua oficial y obligatoria en el nuevo Estatuto de allí. Me gustaría añadir que ni lo sé ni me importa, y que cada cual hable como le salga de los cojones. Pero es que se trata precisamente de eso: de que en España la gente no puede hablar como le sale de los cojones. Aquí la gente tiene que hablar como le sale de los cojones al cacique de su pueblo. Y lo más grave es que el Estado, que debe velar porque todos seamos iguales y con las mismas oportunidades, nación de ciudadanos y no putiferio insolidario donde cada perro se lama su ciruelo, se inhibe de manera criminal, dejando al personal indefenso y con el cuello en el tajo.

Pero atención. Eso no sólo lo hace el Pesoe con sus enjuagues bajo la mesa y sus resabiados barones que, aun disconformes, pastelean para que siga el negocio. Una nueva vuelta de tuerca lingüística en Cataluña no haría sino cuajar sobre el papel lo que hace tiempo es allí una realidad irreversible: la persecución oficial del bilingüismo, la asfixia burocrática del idioma común español, alentada por un sistema de delación, chivatos y policía lingüística, cuyo único vínculo con la palabra democracia es que todo esto ocurre en una España que, además de afortunadamente democrática, es desafortunadamente gilipollas y se lo traga todo por miedo a que la llamen facha. O lo que es lo mismo: la ilegalización factual del español –una herramienta de comunicación compartida por cuatrocientos millones de personas, algo de lo que no estoy seguro sean conscientes todos los españoles– como paso previo al proyecto lengua-nación-estado catalán que esta vez, por suerte para todos y gracias a la Constitución que tanto le incomoda, la peña independentista lleva tiempo materializando sin disparar un tiro, sin tener que hacerse súbditos de Luis XIV y sin que Felipe V o Franco bombardeen Barcelona.

Y ojo. El problema no son sólo cuatro paletos caraduras que después de escupir sobre la opresión española se van a cenar a Lucio. Pregúntenselo a ese Pepé meapilas que tanto se indigna hoy con grititos de doncella ultrajada, después de dos legislaturas puesto así, como el amigo Oswaldo, mientras silenciaba a sus insurrectos catalanes –a los que ahora, por cierto, tiene la tentación de quitar el polvo y sacar de la fosa– para que no le hicieran olitas en la piscina del consenso. Y tampoco olvidemos a esa Izquierda Unida del Circo Price que, olvidando que lo suyo es la defensa de todos los trabajadores, no se ha mojado nunca el culo ni dicho esta boca es mía por tantos funcionarios, maestros, fontaneros, albañiles, mecánicos, estudiantes, discriminados por el idioma; y lo único que se le ocurre, en plena movida lingüística y por boca de su pintoresco secretario general, es la imbecilidad de que la monarquía debe someterse a referéndum, etcétera, como si no hubiera cosas más urgentes que llevarse a la urna.

En fin. Nacionalistas, fariseos de corbata fosforito y cantamañanas aparte, tenía previsto alargarme un poco más, detallándoles de paso el desprecio y la ofensa contumaz del actual Gobierno hacia la lengua española. Que es la de Cervantes y –modestamente– la mía. Pero entre unas cosas y otras, ya no me cabe: las mentadas de madre requieren sus adjetivos, sus adverbios y su espacio. Así que lo dejaremos para otro día. Si Dios quiere.

7 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Ya se porque tiene la letra "T" en la academia.
Por la cantidad de "TACOS" que suelta.
Este tipo no me preocupa. Se mordera un dia la lengua y morirá envenenado.

27 enero, 2006 13:32  
Blogger Izaro dijo...

El problema no es Arturín, plumilla mediocre y pelota; el problema es Vocento, el problema es Prisa (El País se las trae también con el euskera ), etc ... El problema es que crean opinión y un estado de ánimo determinados; el problema es la mentalidad colonizadora de la mayoría de l@s españoles/as, y para qué engañarnos, el problema es que estamos culturalmente asimilad@s en gran medida, pero preferimos, mayoritariamente, refugiarnos en txapelas y zortzikos, que recuperar nuestra cultura, personalidad... y autoestima, dicho sea de paso.

27 enero, 2006 15:12  
Blogger Euskadiano dijo...

Que nooo... Que la T es de Txorralaire!!! El bobo de él no sabe que todos los y las euskaldunes hablamos al menos un idioma más. Y la mayor parte de los aplaudidores de Arturito Txorralaire no hablan más que ejpañol...

27 enero, 2006 21:11  
Anonymous Anónimo dijo...

Euskadianok aipatzen duena egijja da. Euskal herritar gehienok (edo zati eder bat behintzak) bispahiru hizkutz hitz egiten dogu, baina bien bitartean españolitoek eta gabatxoek euren hizkuntzak baino ez dabe menperatzen. Eta hala ere betiko topikoak jasan behar doguz (la tribu, entropia, aldeanismoa, el nacionalismo se cura viajando e.a.).
Askotan aipatzen dabe "problema vasco" deritzona, baina benetako arazoa ez ote da izango "problema espainola"?. Ignoranteak, harrokeriz josiak eta negoziaziorako elbarrituak. noiz jalgiko dira egiazko euskaldunak? noiz gaindituko dugu gure zatiketa eta fronte indartsu bat osatu txuloputa hauei aurre etxeko?

28 enero, 2006 19:39  
Anonymous Anónimo dijo...

Barkatu lehengoan ahaztu jat komentatea: eta noiz itziko dotzagu euren komunikabideak entzun eta leiduteari eta geureak indartzen hasi? zenbat abertzale erosten dabe egunero El Correo (Vocento=bizkaiko ABCa)? eta bien bitartean abertzaleok elkarri mokoka. "tenemos lo que merecemos", pentsaten dot batzutan.

28 enero, 2006 19:44  
Anonymous Anónimo dijo...

Arturito ya va dos con ganas de montar bronca. La primera fue una carta que se inventó procedente de Hondarribia. De momento no le hemos entrao que es lo que busca. Es un provocador que antes de escribir libros y hacer cosas de guerra hacía periodismo en Televisión española especializado en temas de Interior. tela. Ni puñetero caso que fijo que le paga el CNI o aledaños

28 enero, 2006 20:23  
Anonymous Anónimo dijo...

CNI eta "aldedaños", hau da, Estatu espainiarraren aparatuak, Arturito bakarrik ez. Askotxo dauzka soldatapean. Euskarari eta Estatuaren menpe dauden beste herrien hizkuntzei, katalanari bereziki, egiten diete eraso edo gutxiesten dituzte etengabe. Horren eragina handia da. Euskal Herrian bertan, euskararen auziaz erdaldunekin piska bat sakondu besterik ez dago, ikusteko zein jarrera atzerakoi eta bortitzak defendatzen dituzten. Horixe da Estatuaren aparatuek bilatzen dutena eta lortu dutena,
Euskaldunok, artean, oso gutxi egiten dugu kontrako efektua lortzeko eta herritarrak euskararen erabileraren alde abian jartzeko. Urtero kanpaina inozoren bat edo beste eta betiko prozesio famatuak. Ezer gutxi. Horregatik ere, lan handia da oraindik euskaldunontzat erabilera-esparruak irabaztea; motibazio lana ez dugulako behar bezala egiten, inondik inora.

29 enero, 2006 17:14  

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